¡La comida se celebra!
Ebook/taller que transforma tu relación con la comida durante las festividades, liberándote de la culpa y permitiéndote disfrutar de las celebraciones desde el motivo por el que estás allí.
¡Sí, quiero!Qué agobio generan las reuniones, eventos sociales, familiares, vacaciones y feriados.
Te cuento una breve historia que tal vez te interese para que estas circunstancias donde hay comidas diferentes.
Llegaba a la reunión de Navidad de un grupo de amigas.
La clásica conversación de lo mal que se sentían de haber comido todo el mes.
La otra estaba midiendo sus porciones y contando sus calorías porque el viaje a la playa era el 26 de diciembre.
Y la otra hablaba de lo mal e incómodo que se le hace estar con su familia porque tiene una tía que seguro le va a decir que está más gorda.
Yo solo escuchaba. No me gusta participar de esas conversaciones porque muchas veces no tiene caso.
Pero una de mis amigas me dijo:
Danos unos consejos para lidiar con esto, ¡por favor!
Cuando me piden así, es que agárrense que no me puedo resistir.
De esta conversación nace el contenido de este ebook-taller, tras haber pulido esa conversación tan honesta.
Lo que te ahorro de malos ratos con toda esta información,
Estás a un clic de lograrlo.
Te abrazo y deseo paz, calma y disfrute a plenitud porque:
LA COMIDA SE CELEBRA y tú le pones el propósito.
Con cariño,
AnaMari.
Soy Anamari
TU GUÍA PARA ENSEÑARTE A VIVIR LIBRE CON TU CUERPO.
Soy Nutricionista y me especializo en acompañar a mamás sanar la relación con el cuerpo y con la comida, para que sus hijos coman mejor.
Aplico alimentación intuitiva, psicología del comer y la nutrición práctica y científica.
Será un honor acompañarte.
QUIERO QUE SEAS MI GUÍA
¿Qué incluye el e-book?
$44
A un paso de cambiar
-
Archivo formato PDF.
- Un audio con meditación corta.
- Un audio con un ejercicio de alimentación consciente.
-
Preguntas clave para conectar con tu contexto.
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Ejercicios prácticos.
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Tips para gestionar comentarios desatinados y poner límites sobre tu cuerpo y comida.

Jocelyn M.
“Me di cuenta de cuánto habla mi familia de los cuerpos de las personas y cómo yo también he sido parte de esa conversación tantas veces. Ahora pude colocar un límite y no dejar que eso me afecte.”

Elisa R.
“Regresar a mi casa tranquila, ya no pensar en cómo compensar o castigarme por lo que comí: eso no tiene precio.”

Laura C.
“Ser una observadora, sentir y disfrutar mi comida en este diciembre se sintió espectacular. Comí lo que quise mientras se sentía bien para mí, sin apuro, sin urgencia y sin desesperación.”